En qué consiste
El concepto All-on-4 rehabilita una arcada entera —toda la superior o toda la inferior— apoyándola sobre cuatro implantes en lugar de sobre seis, ocho o diez. Dos se colocan rectos en la zona anterior y dos se inclinan hacia atrás, aprovechando el hueso que suele conservarse por delante del seno maxilar arriba y por delante del nervio dentario abajo.
Esa inclinación es la idea central. Al angular los implantes posteriores se consigue apoyar la prótesis más atrás sin invadir esas estructuras y, en bastantes casos, sin necesidad de injertar hueso donde ya no queda. Ese es el motivo por el que la técnica existe: no ahorrar implantes, sino evitar un injerto extenso.
El resultado es una prótesis fija completa, atornillada sobre los implantes, que usted no se quita. No es una dentadura que se pega ni un aparato que se retira por la noche para limpiarlo.
Para quién está indicado
Es una solución pensada para arcadas completas, no para huecos sueltos. Los perfiles habituales son estos:
- Ausencia total de dientes en una arcada
- Especialmente en la mandíbula, donde una dentadura completa convencional se mueve al hablar y al comer por falta de retención.
- Dientes irrecuperables
- Cuando lo que queda tiene movilidad avanzada o pérdida ósea generalizada y mantenerlo solo aplaza el problema.
- Reabsorción posterior
- Cuando el hueso de la zona de los molares ya no da altura, pero el de la zona anterior sí. Es exactamente el escenario para el que se diseñó la técnica.
- Quien prefiere no pasar por un injerto extenso
- Evitarlo acorta el calendario y reduce el número de cirugías, y para muchos pacientes eso pesa tanto como el resultado final.
Qué exige del hueso y de la mordida
Con cuatro implantes sosteniendo doce o catorce dientes, cada implante trabaja más que en una rehabilitación con seis o más. Eso significa que la planificación tiene menos margen de error, no más.
Hace falta suficiente hueso en la zona anterior para alojar los cuatro implantes con buena estabilidad inicial, y hace falta que esa estabilidad se mida en el momento de la cirugía, no que se dé por supuesta. También hace falta estudiar la mordida: si la arcada opuesta son dientes naturales sanos, las fuerzas son mayores que si es otra prótesis.
La tomografía tridimensional aquí no es opcional. Angular un implante hacia atrás exige saber con precisión dónde está el seno o el nervio, y eso no se ve en una radiografía plana.
La prótesis provisional y la definitiva
La imagen que circula del All-on-4 —salir de la consulta con los dientes puestos— corresponde a la prótesis provisional, no a la definitiva. Cuando las condiciones lo permiten se coloca en las horas siguientes a la cirugía una prótesis fija provisional, más ligera y con la oclusión ajustada para no cargar los implantes mientras se integran.
La definitiva llega meses después, cuando la integración está confirmada y la encía ha terminado de estabilizarse. Se fabrica con otros materiales y sobre otras medidas, porque el contorno de la encía cambia durante la cicatrización y una prótesis hecha el primer día ya no ajustaría igual.
Que existan dos prótesis no es un sobrecoste inesperado: es parte del tratamiento y debe aparecer en el presupuesto desde el principio.
Sus límites, dicho claramente
Ninguna de estas cosas descalifica la técnica. Todas deberían decírsele antes de decidir.
- Poca redundancia
- Con cuatro implantes, la pérdida de uno compromete toda la estructura. Con seis, a veces el puente se puede rescatar. Es la razón por la que existe el All-on-6 y por la que a veces se recomienda.
- La higiene cambia
- Debajo de una prótesis fija completa hay un espacio que hay que limpiar a diario con irrigador y cepillos específicos. Quien no lo haga tendrá inflamación, y después pérdida de hueso.
- Mantenimiento de la prótesis
- Los tornillos se revisan, la resina se desgasta y en algún momento la prótesis necesita reparación o sustitución. Es una estructura mecánica sometida a carga, no una pieza permanente.
- Adaptación del habla
- El volumen y el contorno cambian respecto a los dientes propios o a una dentadura anterior. La mayoría se adapta en días o semanas; conviene saber que ese periodo existe.
- No revierte fácilmente
- Si se extraen dientes para colocarla, la decisión no tiene marcha atrás. Merece una segunda opinión si tiene la menor duda.
Esta página es información general para pacientes, escrita para que llegue usted a la consulta sabiendo qué preguntar. No es un diagnóstico ni una indicación de tratamiento: eso solo puede darse tras una exploración clínica y las pruebas de imagen correspondientes.
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